Arquitectura árabe en España

España es la puerta de enlace
entre el viejo y el nuevo mundo.

Tortilla Española

Rioja, España

"¡Vamos de Tapeo!"

la cocina de españa

España tiene algo muy único que se puede incluso saborear en su cocina, famosa en todo el mundo por sus ingredientes tradicionales, frescos y sabrosos.

La comida española se caracteriza por su simplicidad. Al probar el jamón ibérico se da un cuenta por qué se le considera el mejor y más delicadamente curado jamón del mundo. No en vano está hecho del cerdo ibérico negro que se cría en viejos bosques de encinas y alcornoques, los mismos árboles que producen el corcho del que se extraeen los famosos tapones que cierran las botellas de los mejores vinos del mundo. Estos cerdos disfrutan de una rica dieta de bellotas y sus jamones, bajos en grasa, son pacientemente curados en viejas minas o cuevas durante dos anos. El gazpacho no es solamente una sopa fría, es delicado y refinado, espesado con pan del día anterior remojado, y emulsionado con tomates y hortaliza de temporada. Cada plato de comida española tiene un sabor perdurable, como bañado por el sol.

La dieta mediterránea, rica en sustancias nutritivas y muy baja en grasas, se considera una de las más sabrosas del mundo. Es poco conocido el hecho de que España es el segundo país del mundo, después de Japón, en consumo de pescado. El pez espada, la dorada, los mejillones, las almejas, las ostras, las gambas, los calamares, el atún y un sin fin de especies migratorias que pasan por el Estrecho de Gibraltar, son parte estelar de las paellas, las tapas más típicas y los sabrosos caldos.

La larga y compleja historia de España se refleja en su comidad. Los moros ocuparon gran parte del país durante mas de 700 años y las carabanas árabes importaban arroz, frutos secos e infinidad de especies aromáticas del Oriente y norte de África. Cuando los españoles descubrieron el Nuevo Mundo se encontraron con gran variedad de nuevos y desconocidos alimentos como la patata, el tomate, el maiz o el cacao.

El clima templado y soleado del sur de España ha sido otro factor que ha influenciado su comida. En primer lugar, permite cultivar más productos agrícolas durante más tiempo, en segundo lugar, es más propicio para la cría de cabra y oveja que de vaca, y en tercer lugar es le mayor productor de aceite de oliva del mundo. Así pues, no es de extrañar que sea el aceita de oliva, y no la mantequilla, el principal elemento de su cocina.

Rodeada por el Mediterráneo. La Bahía de Vizcaya y el Atlántico, (seguido de Portugal), España es el segundo país más montañoso de Europa, después de Suiza. Sus numerosas ciudades costeras y recónditos valles han preservado durante siglos diferentes variedades de ganado, caza, fruta y hortalizas. Ello permite gran diversidad de ingredientes donde elegir entre pescados, productos de la caza, jamones, carnes, aceites de oliva, productos de la huerta y especies aromáticas que son la base de esta especial cocina.

Debido a su peculiar orografía, las regiones españolas están separadas por cordilleras de difícil acceso y ello ha contribuido a lo largo de los siglos a que cada región haya desarrollado sus propias peculiaridades culinarias, como las muchas variedades de chorizos, quesos o vinos. Los platos típicos de algunas regiones son conocidos en todo el mundo, como la pella valenciana que se cocina en una sartén plana de poco fondo, con mariscos, pescado, carne de cerdo o pollo, chorizo o conejo, al gusto del consumidor, pero siempre con azafrán y arroz de grano corto. La tradicional “tortilla española” no tiene nada que ver con la tortilla de trigo mexicana. Está hecha con huevo, patatas y cebollas fritas a fuego lento, y es el primer plato que cualquier español echa de menos cuando viaja al extranjero.

Las regiones vinícolas más tradicionales y conocidas son Rioja, Rivera de Duero, Jerez, Rías Baixas y Penedés. Pero hay otras menos conocidas que también producen vinos de calidad como Navalcarnero, Somontano y Borja, en Aragón, o Jumilla, Yecla y Mullas en Murcia. Y no hay que olvidar las apreciadas bebidas populares como la afrutada Sangría o el llamado Tinto de Verano, una mezcla de vino tinto, limón y Casera.

En España es una antigua tradición comer pequeñas porciones a lo largo del día. Esta es una las razones por la que las tapas, platos pequeños con gran sabor, son tan populares. Comer más amenudo cantidades pequeñas, aumenta la variedad de los sabores más que comiendo cantidades mayores tres veces al día. Normalmente, la jornada empieza con una taza de café o de chocolate caliente con churros o galletas. A media mañana, un pequeño receso en el trabajo y el tradicional bocadillo de jamón, chorizo o tortilla española. La comida más fuerte del día es el almuerzo sobre las 2:00 de la tarde, cuando los negocios familiares suelen cerrar para comer y disfrutar de una pequna siesta. Alrededor de las 4 todo el mundo vuelve al trabajo hasta bien pasada la puesta del sol, cuando se escucha la conocida frase “vamos de tapeo”.

Las tapas son relativamente poco conocidas en los Estados Unidos. Siempre se acompañan con vino tinto, vinos finos de Jerez o Montilla, y se comparten con familiares y amigos. Algunos ejemplos de la inmensa variedad de tapas son: aceitunas con queso manchego, pan tostado frotado con tomate y ajo y cubierto con un loncha de jamón serrano, pinchos morunos de cordero o pollo, o finas lonchas de jamón iberico de bellota.

En España una comida no es algo que se toma solamente para llenar el estómago. Es también un acto social, una forma estimulante, nutritiva y sabrosa de reunirse con familiares y amigos.